El andén de la estación

Del andén de la estación parte el tren. Viajar en tren es compartir, conocer gente y lugares. Este blog es como un tren, donde todo cabe y al que todos pueden subir.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Y ya van dos

Y ya van dos. Primero la subida de impuestos, segundo la reforma laboral. Sin entrar en todos los pormenores que voces autorizadas no dejan de recalcar, quiero llamar la atención en determinados aspectos desde el punto de vista de un españolito de a pié.
Con esta reforma laboral, los empresarios no son tontos, y si yo fuera empresario y me ponen unas leyes como las que han puesto, lo tendría bastante claro.
Si hay que invertir, invertiría en las ETT, van a desempeñar un importante papel en el mercado laboral, y creo que el gobierno les ha dado un especial protagonismo para que los empresarios se fijen especialmente en ellas (Capítulo I del Artículo 1 de la reforma laboral). Con este tipo de contratación las empresas se quitan un montón de problemas, pagan a la ETT y éstas se apañan con el trabajador, y cuando no le interese, prescinden del mismo y santas pascuas. Mientras, el trabajador, a esperar otra oportunidad para trabajar unos cuantos días más.
Reducción de jornada con la parte proporcional de sueldo, con el consiguiente ahorro en S.Social y otras prebendas, y si necesito que trabajen más, pues se trabaja bajo mano, y al trabajador no le queda más que apechugar.
Si quiero desprenderme de algún trabajador y barato, si tengo delegaciones en otras poblaciones, no tengo más que trasladarlo, en la mayoría de los casos preferirán un acuerdo. Así puedo sustituirlo por otro trabajador al que le pagaré menos.
Si quiero trabajadores jóvenes y cualificados, pues, contrato en prácticas y a ser posible en jornada reducida. Si lo necesito más tiempo, se le pagan horas, unas pocas, y el resto bajo mano. Así tengo trabajador a jornada completa con contrato parcial.
Siempre se ha dicho que hecha la ley, hecha la trampa, pero esta ley además, es que se presta para ello.
Y los sindicatos, si ya estaban debilitados, pues, mas vale que recojan los bártulos. Solo les queda las movilizaciones, huelgas, y otras pataletas, pero creo que han hecho tarde. Como alguien ha dicho, se han ocupado más por los trabajadores en activo que por los desempleados.
Consecuencia de todo esto, más paro, y si se llega el momento de que baje, habrá que hacer un estudio del tipo de contratos que se producen, porque el paro debe reducirse pero con contratos y trabajos dignos que permitan una vida en condiciones.
Todo esto tiene más importancia de la que parece sobre todo a nivel social. Con estos contratos que se avecinan:
¿Quien podrá comprar una vivienda?, ni siquiera dará para pagarse un alquiler. O proliferarán alquiler de viviendas entre varios inquilinos, en lofts baratos. O lo más económicos, vivir con los padres.
¿Quien se atreverá a formar una familia? Disminuirán los matrimonios, o parejas de hecho, pues ni aún trabajando dos podrán llegar a fin de mes. Disminuirá la natalidad.
¿La jubilación?. Con las cotizaciones a la S. Social con esos precarios sueldos, si se llega a cotizar los 37 años ya será un milagro, serán pensiones de miseria.
Y dicen que ahora van a por los bancos, para que se concedan créditos e hipotecas a las viviendas. ¿Quien, con los sueldos que se avecinan podrán hacer frente a una hipoteca? Pocos, o casi nadie.
Una reforma laboral a la medida de los empresarios, en detrimento de los trabajadores. Actualmente, quien tiene un trabajo tiene un tesoro, lo complicado será mantenerlo.
De una forma encubierta, esta reforma laboral, quiere fomentar la proliferación de los autónomos, por ser un colectivo que prácticamente da pocos problemas, que tiene pocas prebendas de cara a la administración y que por contra les puede aportar suculentos beneficios.
Es elemental que para salir del pozo, el consumo debe reactivarse, pero va a ser poco probable porque cada medida que toman supone una disminución del poder adquisitivo, desde la subida de impuestos hasta una rebaja en los salarios.
Este gobierno debería de tener más sensibilidad y dejar de  desdecirse,  de contradecirse. El problema reside en su electorado que debería sustituir la devoción por la información. Creo que muchos de sus votantes deben de estar arrepintiéndose, porque no se ajusta a lo poco que dijeron. Las elecciones andaluzas pueden ser un termómetro, y si consiguen ganar, pues habrá que felicitarles por su poder de hipnosis y habrá que asumir que España es diferente.

sábado, 11 de febrero de 2012

La abuela María "Pedro" y la cebolla




        Releyendo "La Ciudad  de los Unicornios Plateados", cuento ilustrado del insigne Jack Babiloni, que os recomiendo, llegado al punto en donde "Cuqui, mientras tanto y como siempre, sonreía" , me he acordado de repente de la abuela María "Pedro". Pedro era su apodo, creo que por parte de su padre que se llamaba Pedro. Este pasaje se encuadra en un texto que, modestamente, tuve a bien dedicar a Paco y Cuqui, en su cuarenta aniversario. Viví unos meses en casa de Paco, hasta el momento de contraer matrimonio con Cuqui. Siempre me he preguntado por qué fui a vivir a Madrid con Paco, y la única conclusión que he sacado es que, de  pequeño, tenía una frágil salud y me mandaron allí por aquello de que un cambio de aires podía resultar beneficioso. La cuestión es que compartí aquellos meses con la abuela María, con Paco y con Merche (Cuqui), a la que mirando hacia arríba    mando un beso. Este texto, con algún retoque o pequeño añadido, sigue así:

 "" Siempre he sido bastante comilón, de pequeño y de joven, tolerando toda clase de comida, salvo la cebolla hervida. Es algo superior a mis fuerzas, no soportando esa textura blanda ni su sabor cuando es muy acusado. Pocas veces me la “dan”(a veces me la han querido colar), porque la huelo. Nunca recuerdo haberla comido, porque me provoca angustia y ganas de vomitar, hasta actualmente. A veces pienso que es algo psicológico, pero como si no la como no pasa nada, prefiero evitarlo a pasar un mal rato. Cada uno tiene su cruz. Resulta que un mes antes de la boda vino mi padre a reformar algo del piso de Paco, allí, en la Ciudad de los Ángeles. En las comidas, cuando mi abuela ponía hervido, recuerdo que yo apartaba la cebolla y no me la comía, ello exasperaba a la abuela:
-“El Mariano éste, ¡cómo se nota que ha venido su padre!. Siempre se la ha comido y ahora, ¡como está su padre ya no le gusta!”.-  Con cierto retintín que a mi padre no le debía de hacer mucha gracia.
Claro, mi padre me hacía apartarla para que no la comiese si no la quería.
La abuela era de la vieja escuela: si algo no te gusta, pues lo tienes para comer, merendar, cenar, desayunar,..., hasta que te lo comas.
Tengo, a pesar de todo, un grato recuerdo de la abuela. Se enfadaba cuando le gastaba bromas y si no lo hacía:
-....como soy un cero a la izquierda!-
Tenía sus rarezas, y no recuerdo a nadie como ella incapaz de llamarme por mi verdadero nombre. De mil maneras me bautizó: Mariano, El tío Chiflidos, Cantinflas, Roque, Manolo,....,
La abuela María vivía a temporadas con cada uno de sus hijos, no tenía casa propia, y como es hasta cierto punto natural, se sentía en casa ajena viendo coartada su libertad de hacer esto o lo otro. 
Siempre estuvo obsesionada con tener su propia casa. Así podría hacer lo que quisiera sin que nadie le dijera nada, a pesar de que nunca nadie le dijo nada. Puede que no sea tan bueno que los hijos en su afán de preservar a sus mayores en la vejez, traten de evitarles esfuerzos, que no lo son tanto para ellos, al contrario, los pueden mantener más vivos. En esto puede que los hijos, en general, fallen o fallemos. A pesar de ello, la abuela no era consciente de los hijos que tenía, y de los nietos, que siempre procuramos lo mejor para ella, sacrificando nuestra comodidad en beneficio de ella.
Me daba cierta lástima porque, de la pensión social que cobró en los últimos años de su vejez, pudo ahorrar unas pesetas. Recordaba que su padre compró una casa por unas veinte mil (imaginaros en qué año). Ella, en su ignorancia, al verse con suficiente capital quería comprarse una casa para vivir en ella, así nadie podría decirle lo que tenía que hacer. Lo que no sabía es que, en aquella época, los viviendas debían andar ya por el millón o más (cantidad irrisoria para los tiempos actuales).
     ¿Por qué será que nunca estamos satisfechos con lo que tenemos y que cuanto más tenemos más queremos?. Será la propia naturaleza humana.
     Aun recuerdo a María "Pedro", con su delantal, arrastrando su ligera cojera y cómo se quedaba dormida, con la boca abierta, delante del televisor, con su ganchillo medio caído entre sus manos.



jueves, 9 de febrero de 2012

El mundo se ha vuelto del revés



 Algo falla. La justicia es ciega, o eso me habían dicho, pero esa cinta que le cubre los ojos, como la ciencia ha avanzado tanto, debe ser translúcida. El mundo se ha vuelto del revés. ¿Quienes son los buenos y quienes los malos?. Cuando alguien busca la verdad, se le zancadillea. Cuando alguien vive de la mentira, se le vitorea, se le aplaude. No sabemos a que atenernos.
Desgraciadamente, estamos viviendo unos tiempos convulsos, donde los hechos cada vez nos sorprenden menos. Nos están acostumbrando a vivir rodeados de una continua falsedad donde priva el interés de unos pocos en detrimento de la mayoría.
Todo son exigencias, sacrificios, siempre para la mayoría silenciosa. Y lo único que pedimos, al menos, es que haya justicia para poder creer en algo.
Y claro, cuando vemos lo que está pasando a nuestro alrededor donde cada día aparecen nuevos casos de corrupción..., nos echamos las manos a la cabeza de impotencia. Cuando vemos que se recorta en sanidad y educación, y por el otro lado se blindan contratos millonarios con un gran dispendio de millones de euros para disfrute de unos pocos(¿habrá comisiones por el medio?). Cuando vemos derroche de dinero en caprichos económicamente inviables. Cuando vamos conociendo los sobrecostes de los grandes eventos que se han organizando, donde no se sabe, o sí, a dónde han ido a parar esos millones excedidos. Cuando estamos viendo tantas cosas alrededor de gente privilegiada, que quizá se creían inmunes.  Cuando vemos que cada día ganamos menos y que las cosas nos cuentan más. Cuando vemos que se nos sube la edad de jubilación, subiendo además los años para el cálculo de la misma, lo que nos va a suponer una disminución de la pensión, mientras otros, los privilegiados, con unos pocos años obtienen super rentas vitalicias. Cuando vemos que a grandes ejecutivos de bancos se les limita el sueldo, por ejemplo, a la irrisoria cantidad de 600000 euros año.
Antes, la gente se vanagloriaba y con razón, de que un trato con un apretón de manos era como una firma ante notario y, ahora, cuando vemos que ni las promesas son promesas (Promesa = expresión de la voluntad que alguien se impone de cumplir algo), o que ha cambiado su significado. Tanto que ya no sabemos a que atenernos.
Prácticamente, lo único que nos quedaba es creer en la justicia, y visto lo visto, empezamos a dudar de ella. Parece que existan dos justicias.
Han condenado a Garzón por perseguir delitos, por tratar de esclarecer injusticias. Es como una caza de brujas. ¿Qué juez se va a atrever a seguir sus pasos?, ¿para qué, para acabar como él?.
Éste no es el camino, es necesaria una profunda reflexión para poner en orden éste desorden que parece orquestado. El problema es que quien lo puede hacer, parece que haya tomado prestado la cinta que cubre los ojos de la justicia, la cinta buena, la que no deja ver.



martes, 7 de febrero de 2012

Alberto Contador, INOCENTE

La justicia no es igual para todos. Según he entendido, en el ciclismo, se tiene que demostrar que uno es inocente, eso quiere decir que si te acusan de algo partes como culpable. Y, al parecer, no existe aquello de la duda razonable como argumento para exculpar, al contrario que en otros casos bastante recientes.
No quiero entrar en si es inocente o culpable, pero parece bastante evidente que es muy difícil probar la inocencia.
El ciclismo, a mi modesto entender, está en los primeros lugares de los deportes más duros y sacrificados, el en general, los ciclistas son superdotados físicamente, con un espíritu de sacrificio indudable, tan abnegados que, al contrario del resto de mortales, no se pueden tomar cualquier medicamento para un simple resfriado. Contador es un gran deportista que nos ha hecho olvidar un poco a Indurain. Como éste, esperábamos con ansiedad ver a través de la televisión los tramos finales de las carreras para disfrutar con sus victorias.
No estoy de acuerdo en que recurran a transfusiones de sangre, y no se que otras cosas por el estilo, para conseguir ser mejores en este deporte o cualquier otro, pero creo en este caso que dice la verdad. Que es inocente de lo que se le acusa.
Igual es pensar mal pero, creo que, sobre todo en ciclismo, no está bien visto en ciertos países que gane un español, y es como una especie de complot para desprestigiar y cortar su proyección, pues estaba en disposición de batir todos los records habidos hasta la fecha.
Contador, muy buen actor debería ser para engañarnos, se le ve un hombre sencillo al que sus triunfos no se le han subido a la cabeza y merece confiemos en su palabra.

domingo, 5 de febrero de 2012

La crisis de los modelos económicos

Los modelos económicos están en crisis, por lo tanto los expertos, y con ello excluyo a los políticos, deben estrujarse el "coco" y buscar otros. Estos días, le estoy dando vueltas a una cuestión, en principio doy por sentado se trata de una burrada, pero a partir de una burrada, los entendidos pueden formularse hipótesis y es posible puedan surgir ideas positivas.

Falta dinero para para tapar agujeros, para reducir déficits. Y me pregunto, ¿por qué no se echa mano de la máquina de hacer billetes?. Sé que no es sencillo, porque en principio (o el principio), el dinero que debe circular ha de estar en relación directa con la corriente de bienes y servicios que genera la economía de una nación, grupo de naciones como la UE, por ejemplo. Si se pone en circulación más billetes, el riesgo es que se dispare la inflacción, como hay más dinero las cosas subirían de precio, y quizá el remedio es peor que la enfermedad. Y me pregunto de nuevo, en el hipotético caso que esto se produzca, ¿por qué no se establece un control en los precios?. Los precios suben cuando la demanda de un bien sube. Aquí entra en juego el carácter especulativo del ser humano en general, por lo tanto habría que tratar el "gen" que lo produce. Porqué suben los precios, por el principio de atesoramiento: si le puedo sacar dos, porqué conformarme con uno.
Hay que empezar a pensar al revés, como por ejemplo la huelga a la japonesa, en lugar de paralizar un país, a producir más para generar mayor cantidad de bienes y servicios, por consiguiente conseguir que bajen los precios. Pienso  que hay que formularse las preguntas al revés. 
Y otra cuestión a tener en cuenta, si hay una determinada cantidad de billetes en circulación, cuando se produce una crisis como la actual, donde falta liquidez,  ¿donde se meten esos billetes?, ¿Los retira el gobierno de turno, o van a parar a manos desconocidas?

En modelos como el nuestro, si los billetes que circulan en un país son X, estos se distribuyen entre todos sus integrantes, y como la materia que se transforma pero no se destruye, estos billetes pasan de unos a otros, con el inconveniente de que el reparto no es proporcional, cuanto más tienen unos, otros reciben menos, así por lógica, cuando más ricos hay los pobres aumentan en mayor proporción. Tampoco es de recibo que el dinero sea controlado por el estado y que se encargue de repartirlo con una proporcionalidad subjetiva. Ni uno ni otro sistema es bueno.
Hay que buscar formulas intermedias y, aquí surge otra pregunta: ¿no será que los que más tienen no quieren que se emitan más billetes para que su hegemonía no se vea amenazada?. Al haber más circulación otros tendrían mayor acceso al mismo. Como por ejemplo, en el sistema de elección de diputados, los partidos más favorecidos, los mayoritarios, no quieren cambiar el modelo de elección porque en ello se verían perjudicados, pues, lo mismo.

Reflexiones que un experto posiblemente podrá rebatir, pero, como en todo tema de interés general, lo interesante es que se abra el debate, al que os invito, si es que da pie para ello, y pueda servir de punta de partida para descubrir nuevos horizontes.

viernes, 3 de febrero de 2012

A Don Jaime Garcés

Ayer tuve que ir a una biblioteca para conseguir el libro de Joan Fuster " Raons i Paraules", . Este simple hecho me ha traído el recuerdo de Don Jaime Garcés.
Jaime Garcés, parece el nombre de un personaje de una novela pero no, fue un maestro que tuve de niño y que, además, era el bibliotecario del pueblo. Antes teníamos maestros, ahora profesores, y tengo la impresión, quizá equivocada, de que ahora ser profesor es una profesión mientras que antes ser maestro era una vocación. A Jaime Garcés, voy a prescindir del Don, le gustaba enseñar. Su clase era la última, después de la suya no había más. En el pueblo de Alginet, por el año 1965, no había instituto donde seguir estudiando, había que desplazarse a otro pueblo, y todos los niños, bien por falta de recursos, o por otras circunstancias, tenían que seguir escolarizados. Hablo de edades comprendidas entre diez, once, doce años, así que, en su clase había alumnos que podían permanecer varios años. Ello era una complicación para él puesto que en su clase había varios niveles a los que debía atender. Para él no suponía problema y, prueba de ello y de su vocación por enseñar, nos propuso, como éramos ya "mayores", estudiar inglés en la media hora del recreo.

Ahora que lo pienso, visto desde la lejanía, considerando la época, en una escuela pública de un pueblo, fuera de horario porque seguro que no estaría en el programa de estudios, si lo había,  que el maestro nos propusiera estudiar inglés, tenía un mérito incuestionable digno de un gran hombre. Aceptamos su propuesta. Yo tenía diez años. A esta edad, en los tiempos actuales, el maestro o profesor hace una propuesta similar y, creo no equivocarme, poco menos que lo mandan a paseo. Y nosotros aceptamos. Antes no había los medios que tenemos ahora, ordenadores, dvds, internet, televisiones pocas,..., así que el bueno de Garcés se trajo un tocadiscos, con discos de cursos de inglés y un libro.

Ese año el recreo fue clase de inglés, y recuerdo, aunque ahora no me acuerde de lo que dimos, que aprendimos vocabulario, frases, pronunciación. Hasta, relativamente, no hace mucho tiempo, aún conservaba alguna libreta de aquellas clases de inglés, una pena no conservarlas. Este fue el primer peldaño que un hombre, sin necesidad de hacerlo, puso en nuestra formación, como un visionario intuyendo que el inglés, o los idiomas en sí,  sería algo básico en la formación de las futuras generaciones. La pena es que la base que cogimos en aquel año debíamos haberle dado continuidad. Yo tardé un par de años, ya en Valencia, en ir al instituto donde ya se daba un idioma, y me decanté por francés.

Jaime Garcés, como he dicho, además era el bibliotecario, pienso yo que, como un apasionado de la formación, nos incitaba a la lectura, recordando que de vez en cuando iba a sacar algún libro, como mi hermano. Ahora quien más quien menos, tiene en casa una aceptable colección de libros, antes era complicado y una biblioteca era el único camino de acceder a la lectura, al menos, para aquellos que no disponíamos de medios económicos.

Creo, sin miedo a equivocarme, que aquel hombre ejerció una influencia positiva tanto en mí como en aquellos que pasaron por su clase. Era un maestro no al uso. Sirva esto de homenaje a Jaime Garcés y a todos aquellos maestros que hicieron de su vocación una profesión.

jueves, 2 de febrero de 2012

Fumata Blanca

Dice Rajoy que su reforma laboral le va a costar una huelga general. "Optimista el tío". De todas formas, ¿para qué sirve una huelga general?. Tengo mis dudas de que sirva para mucho. La participación difiere mucho según quien la contabiliza, y al final quien pierde, el de siempre, el nominado (por aquello de la nómina).
Pierde porque arrastra durante un tiempo reducciones en la nómina, pagas, y como están los tiempos, que no se llega a final de mes, es un sacrificio añadido. Pierde porque de cara al empresario, aunque se diga que es legal y toda la retahila, lo señala. Hay miedo a secundarlas. Los empresarios se encargan de fomentar, de forma encubierta, desunión entre los trabajadores, por aquello de "divide y vencerás".
De cara al empresario, esos descuentos en la nómina, puede suponer un alivio en su economía, que no en su producción, puesto que se está trabajando de forma relentizada ya que, la demanda actual no exige aumento de la misma, no les supone un serio problema de cara a sus clientes.

Los parados, cinco millones y pico, que deberían estar en la calle, día si y día también, apenas se les oye. Será porque la economía sumergida es tan fuerte que no les interesa hacer ruido.
En Alemania, que tiene una tasa de paro mucho mas baja que la nuestra, al parecer, tiene una serie de contratos, aquí considerados "basura", que ocupan a más de siete millones de trabajadores. ¿Es lo que Rajoy pretende poner aquí?. No tardaremos en verlo. Y una huelga general, ¿lo evitará?
Los sindicatos, ¿que hacen?, cada vez los veo más débiles, si no, ¿que acciones han emprendido, en cuanto a movilizaciones por esos cinco millones de parados? . Posiblemente están haciendo su agosto, con los ingresos que están generando por las tramitaciones de los despidos. Hablan y hablan, se reúnen con la patronal, con el gobierno, con el vecino de enfrente, pero al final ¿qué?.

¿Qué puede hacer una huelga general?. Beneficios pocos, porque creo que al final, no se van a bajar del burro. Se sienten legitimados por su mayoría absoluta, porque votamos sin saber. Votamos por unas siglas, por unas caras, y tenemos que aprender a votar por unas actuaciones, por unos programas concretos, no abstractos, por una palabra. Debemos aprender a ser críticos y analizar el entorno de por qué se producen las cosas. Las alternancias deberían venir por ahí, y no por una cuestión de marketing.

Creo que, los sindicatos tienen que aguzar su imaginación, y buscar otras fórmulas que puedan ser más útiles. Tenemos reciente, por ejemplo, los movimientos del 15M, donde la gente se concienció, salió a la calle. Una huelga general, si es de un día, al siguiente, solo se habla de la secundación, y ¿qué se ha conseguido?. Si fuera una huelga indefinida, económicamente sería desastrosa, por lo que no creo se atrevan   a convocarla.

Una propuesta que escuché, creo que a un periodista cuyo nombre no recuerdo, y que me parece muy acertada sería, como cuando los cardenales se encierran para elegir Papa, hasta que no sale uno, ni se mueven. Pues lo mismo, el gobierno, los sindicatos y la patronal, se deberían encerrar en algún lugar, y no salir hasta que hubiese "fumata blanca", y no el hoy me reúno con uno, mañana con otro, al día siguiente lo mismo, y al final, la casa por barrer. Encerrados hasta llegar un acuerdo que satisfaga a todas las partes, sin traumas sociales, y sin que ninguna parte salga lo suficientemente perjudicada, donde cada uno ceda parte de sus pretensiones en el beneficio general. Esto también debería estar puesto en la constitución, y debería formar parte de el sueldo, el buen sueldo que ellos cobran, y que están poniendo en solfa los precarios sueldos de la mayoría, porque a ellos eso ni les va ni les viene.

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